viernes, 18 de mayo de 2012
laaaaaaodio
Odio tu sonrisa. Odio tu increible sonrisa. La odio. La odio porque cuando sonries, me vuelvo totalmente impotente. Impotente por no ser capaz de apartar mi mirada de ella. De ti. No sé como lo haces, pero eres capaz de volverme loca con tan solo un movimiento. Y es algo ilógico porque yo no soy una persona que se sorprenda a la mínima. Es más, creo que hasta soy dificil de sorprender, pero tú.. tú eres diferente. Lo cambias todo y me cambias. Me vuelves mejor de lo que soy. Sacas todo lo bueno de mí y haces que las imperfecciones solo parezcan pequeños añadidos. Entonces, me entran unas ganas enormes de besarte, de besarte para comprobar si realmente eres real. Si estas aquí y tú… tu vuelves a sonreir. Y el mundo se me viene encima. Mi mirada busca la tuya, mis manos acarician tu cara. Tus dedos resbalan por mi cintura y miles de mariposas revolotean a mi alrededor haciendome temblar…
Quiero
rasgar el tiempo, que el viento me lleve al medio de la nada y que la arena cubra al mar. Quiero que el dolor se canse y que amanezca en medio de ninguna parte. La lluvia llora a us palabras, mi corazón da la vuelta a la vida. el viento se llevó mi nombre y ya no sé quien soy. los búhos me guían, pero la oscuridad me impide ver más allá de tus pies. No necesito consuelo, ya no existen palabras de calma. E dolor le quitó el trono a la felicidad, y ahora me azotan las olas. El miedo me sonríe, tu presencia ha desaparecido, y en su lugar ha venido la razón. La indecisión me impide ver tu mirada, pero las sonrisas sin razón desbordan mi vida. Ya nada tiene sentido excepto el reflejo de tu mirada sobre la mía.
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